¿Por qué importa la forma de cabeza del remache?
Un remache es una fijación que une de forma permanente dos o más piezas. La forma de la cabeza determina tanto la distribución de carga en la superficie de montaje como el aspecto final. Una elección incorrecta provoca una superficie sobresaliente, una unión floja o un defecto estético.
Remache de cabeza redonda
El tipo más común. La cabeza queda por encima de la superficie de montaje y ofrece una amplia área de contacto. Su capacidad de distribución de carga es alta; se prefiere para materiales blandos o finos.
- Amplia área de apoyo — protege el borde del agujero en chapas finas
- Fácil de instalar, visualmente destacado
- Ideal para montajes de uso general
Remache avellanado
La cabeza se hunde en una cavidad avellanada y queda al ras de la superficie. Es crítico en aplicaciones con requisitos aerodinámicos o donde otra pieza pasa por encima.
- Totalmente embutido — una superficie lisa
- Paneles de automoción, aeronaves, superficies decorativas
- El ángulo de avellanado (60°, 90°, 120°) se elige según la aplicación
Remache semitubular
Parte de su cuerpo es hueco; esto reduce notablemente la fuerza necesaria para el remachado frente a un remache macizo. Es habitual en líneas de montaje automatizadas de alta velocidad.
- Baja fuerza de remachado — montaje rápido
- Forros de freno, accesorios de bolsos, cuadros eléctricos
- La profundidad del hueco determina la resistencia — el cálculo correcto importa
¿Cuál debo elegir?
Tres preguntas lo deciden: ¿La superficie debe quedar al ras? (sí → avellanado), ¿El material es fino/blando? (sí → redonda), ¿La velocidad de montaje es crítica? (sí → semitubular). En caso de duda, comparta el plano técnico de su pieza con nosotros — nuestro equipo de ingeniería recomendará la forma más adecuada para la aplicación.